Lo que callamos las delanteras

Una puede ser rápida, pero no somos Flash.

Si crees que la labor de una nueve es fácil, déjame decirte que estás completamente equivocada. No lo parece, pero es más duro de lo que aparenta. Sabemos que todas las posiciones tienen su grado de dificultad pero hay que ser sinceras. Las que reciben más faltas somos nosotras.

Aguantar a dos

Claro parece simple, pero tienes que hacer fuerza desde antes de recibir la pelota. Una vez bien ubicada, controlas el balón y las embestidas de las centrales son demasiadas. Mientras que resistes y tus piernas, torso, brazos y pies reciben golpes y jalones, tienes que tomar la mejor decisión. Una vez que la sueltas el objeto circular, para la tortura.

Fuentes: Sporting News. 

Fuentes: Sporting News. 

Cuando eres habilidosa

¿Qué pasa cuando la delantera se lleva varias rivales? Le cae una patada, causando que beses el suelo por un buen rato. Eso es lo peor, porque muchas veces, nos caen los golpes de espaldas y no los vemos. Esto también pasa porque no estamos preparadas mentalmente para tanto golpe.

Fuente: Equalizer Soccer. 

Fuente: Equalizer Soccer. 

El entrenador indeciso

Un poco más y quiere que estes de arquera. ¡Sube!...¡Baja!...¡Sube!....¡Baja! ¿Total? Nadie lo entiende, quiere que ayudes en defensa y al segundo quiere que también estés en el área contraria. Una puede ser rápida, pero no soy Flash. No se puede hacer todo al mismo tiempo, entonces la solución es que dejas de hacerle caso al entrenador.

Cuando no entra el balón

Las peores situaciones para una delantera es cuando se le cierra el arco. Se hace de todo, pero la pelota no quiere entrar, así de simple. Una vez que piensas que nada puede ser peor, vienen tus compañeras a recriminarte que no has anotado. Y no solo eso, empiezan a sacar cada una de tus fallas: que por qué no la pasaste, que tus chimpunes estan feos. Ahí todas son goleadoras y tú, eres la última rueda del coche, ah pero no te felicitan cuando das pase gol, solo se fijan en lo malo.

La que sacrifican

¿Quién sale cuando el equipo se queda con 10? La delantera. Esto varía dependiendo del entrenador, pero lo más común es que la atacante sea el cambio. Así es muchas veces, nosotras pagamos por errores de otras, pero bueno todo sea por el bien del equipo.

Enfrentar a la arquera

Un mano a mano, o un choque directo con la portera, es algo muy complicado. Todo el mundo cree que es fácil, pero en verdad es un poco de intuición, trabajo, psicología, matemáticas y talento. Hay que saber para qué lado va ir, o cómo va a salir. Y a veces cuando sale mal en cálculo, te llevas el peor golpe, porque las arqueras salen con las rodilla arriba, pueden usar las manos y los codos, ni hablar, son como un golpe asegurado.

Fuente: Taringa. 

Fuente: Taringa. 

Los cálculos son necesarios

Es todo un arte el no caer en el fuera de juego, mientras haces una diagonal, para que tu compañera se digne a verte y te de un buen pase, para poder estar cara a cara contra la portera. Vamos, tienes que ver a tu compañera, la defensa, tu posición, hacer el pique y rezar. Y así más o menos una 7654367876 por partido. Y muchas veces, no te dan bien el balón o a tiempo, y luego eres tú la que no pudo con él fuera juego. -_-

El desgaste físico

En todas la posiciones hay desgaste, pero las delanteras hacemos un derroche de fuerza increíble. ¿Te has puesto en pensar en lo agotador que es ganarse la vida en el área? Es pelear con 2 centrales, la contención, además de estar atenta a la jugada, luego ver en posición está la portera, aguantar cada golpe, para que a veces, no te pasen el balón. Si tal vez no corremos tanto como la 6, pero vamos, tenemos que aguantarnos a mínimo dos jugadoras.

Fuente. FIFA.com.

Fuente. FIFA.com.

En el fútbol nada es fácil, ningún puesto es sencillo, pero hay veces en que las que tienen la responsabilidad de hacer goles, hacen muchas cosas que no son reconocidas o menospreciadas. #NiUnaDelanteraMenos