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Kaká, 33 años de mucha fe

Kaká, 33 años de mucha fe

Ricardo Izecson dos Santos Leite más conocido como Kaká, nació en Brasília en 1982 y Ayer cumplió 33 años; hoy, su hija cumple 4 años.

Su sobrenombre, se lo debemos a su hermano debido a que no podía pronunciar correctamente su nombre. Cuando Kaká tenía apenas 4 años se mudó junto con toda su familia a Sao Paulo. Allí se dieron sus inicios futbolísticos, en el equipo de fútbol sala del colegio Baptista Brasileiro, donde era conocido como Ricardinho. Después, cuando tenía 8 años, sus padres lo llevaron al Sao Paulo, donde deslumbró a los técnicos y luego de superar dos grandes retos en su vida llegó al primer equipo.

A pesar de no haber sufrido hambre o problemas económicos como muchos de los juveniles del equipo, Kaká conocido como “el Príncipe” por sus compañeros debido a su situación económica, tuvo que superar dos grandes retos: el primero fue que su edad ósea estaba retrasada 2 años lo que lo hacía sumamente frágil y generaba que muchas veces no fuera considerado por sus entrenadores. El segundo reto que tuvo que superar, que incluso podría considerarse un milagro, es que cuando tenía apenas 18 años el ex Milan fue con su hermano a un parque acuático, y saltando desde un tobogán, su cabeza impactó directamente con el fondo de una piscina. Digao, su hermano, se acercó a la zona del accidente y vio que su hermano estaba sangrando, ese día recibió unos puntos de sutura en la cabeza, parecía que no pasaría a mayores.

Regresó a Sao Paulo a entrenar y días después, luego de sentir muchos mareos y dolores de cabeza fue al hospital de nuevo. En la revisión médica se mostró que Kaká tenía una rotura en la sexta vértebra del cuello. En palabras del mismo Kaká esto fue lo que le dijeron los médicos y la razón por la que es tan creyente  de Dios: "Me dijeron que por muy poco, no solo dejaba de jugar al fútbol, sino también de caminar. Fue una experiencia con Dios muy fuerte y es impresionante. Esto aconteció en octubre, estuve fuera dos meses y perdí la titularidad. Recuerdo que el entrenador del primer equipo le pidió a mi técnico dos jugadores, un delantero y un mediocampista. El entrenador de los juveniles le dio al delantero titular, pero no quiso que subiera su mediocampista titular porque era el capitán, así que yo, que era el suplente, fui el que terminé subiendo. Entrené en el primer equipo y desde ahí nunca regresé a los juveniles. Creo que Dios tuvo un propósito en ese accidente, creo que no fue coincidencia".

Si Kaká no hubiera sufrido ese accidente, probablemente hubiera regresado a Sao Paulo siendo titular y su entrenador no habría querido darlo al primer equipo. Para Kaká este accidente tuvo una razón en el plan que Dios tiene para él.

Les dejamos el saludo del crack a su hija en el día de su cumpleaños, donde también se ve expresada su fe:

“Feliz cumpleaños a mi hija amada! Mi oración para usted es que Dios guíe tus pasos toda tu vida. Gracias por enseñarme todos los días lo que se trata el amor . Es su cumpleaños, pero el regalo es mío , tenerte, Isabella! Te quiero. Papá”


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